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Cochinillo asado, cochinillos la salvación

El secreto del asado perfecto: Cómo preparar nuestro cochinillo envasado al vacío

¿Hay algo más irresistible que un cochinillo con la carne melosa y la piel extremadamente crujiente? Para muchos, enfrentarse a este asado en casa genera respeto: ¿quedará tierno? ¿se pegará la piel? ¿conseguiré ese dorado uniforme?

En Cochinillos La Salvación queremos que pierdas el miedo. Gracias a nuestro sistema de envasado al vacío de alta calidad, el producto conserva toda su jugosidad natural, facilitando que el resultado final sea digno de los mejores asadores de Zamora.

Aquí tienes la guía definitiva para conseguir el asado perfecto.


1. La preparación previa: El éxito está en el detalle

Si has adquirido nuestro cochinillo fresco al vacío, lo primero es sacarlo de la nevera al menos 1 hora antes de cocinarlo para que atempere.

  • El secado es clave: Una vez fuera de la bolsa, seca la piel con papel de cocina. Para que la piel «explote» y quede crujiente, debe estar totalmente libre de humedad externa.

  • La hidratación: Unta la parte de la carne (el interior) con un poco de manteca o aceite de oliva y sal, pero deja la piel limpia.

2. El horno: Temperatura y paciencia

El secreto de un buen asado no es la potencia, sino el control del calor.

  • Precalentado: Pon el horno a 160°C – 180°C.

  • La bandeja: Coloca el cochinillo con la piel hacia arriba sobre una rejilla, y debajo una bandeja con un poco de agua (sin que el agua toque la carne). Esto creará un ambiente húmedo que mantendrá la carne tierna mientras la piel se tuesta.

3. El truco final para una piel «cristalina»

Tras aproximadamente 1.5 a 2 horas (dependiendo del tamaño de la pieza), la carne estará cocinada. Ahora viene el paso maestro:

  1. Sube la temperatura: Sube el horno a 220°C.

  2. Vigila el dorado: En los últimos 15-20 minutos, la piel empezará a burbujear y a dorarse. Es el momento en que la grasa subcutánea se funde y convierte la piel en una lámina fina y crujiente.

  3. No pinches la piel: Evita pinchar la piel durante el proceso para que no se escapen los jugos.

4. Ventajas de elegir nuestro formato al vacío

Comprar cochinillo envasado al vacío en La Salvación no solo te asegura una conservación más larga en tu nevera, sino que garantiza que la pieza no ha sufrido oxidaciones ni ha absorbido olores externos. Es, técnicamente, la mejor forma de proteger la calidad de un ejemplar seleccionado.


¿Listo para ser el anfitrión perfecto? Visita nuestra sección de productos y elige el peso ideal para tu próxima celebración. Te lo enviamos con cadena de frío garantizada para que solo tengas que preocuparte de encender el horno.

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